25/7/12

¡Nunca es tarde para aceptar la verdad! (continuación)



El Sheykh Al-Albany (que Allah le tenga misericordia) añadió que Al-Hafid (الحافظ) Ibn Hajr Al-Asqalani (que Allah le tenga misericordia) en Al-Fath dijo:

“Queda demostrado en todas las narraciones un tema que en Al-Bukhari no se habló, y es, el escribir las hasanat (las buenas obras) adelantadas antes de someterse al Islam. El Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- se refiere cuando dijo (Allah escribe), a que Allah -alabado y exaltado sea- ordena que se escriba. Y en otra narración transmitida por el imam Addarqutni -que Allah le tenga misericordia- que Zaid ibn Malik narró que Anas ibn Malik -que Allah se complazca de él- dijo este trozo de hadiz de la siguiente forma: (…y Allah ordena a Sus ángeles diciéndoles: “Escribid!”). Según algunos sabios dijeron que en Al-Bukhari no se habló de este tema porque consideraba que se diferenciaba con las reglas. El imam Al-Maziri -que Allah le tenga misericordia- decía que el incrédulo no será recompensado por las buenas obras que hizo durante su incredulidad dado que quien se acerca a Allah tiene que cumplir con una condición y es el conocer a Aquél (Allah) a quien se quiere acercar a Él; el juez Eyadd -que Allah le tenga misericordia- seguía la misma opinión del imam Al-Maziri, mientras que el imam Annawawi -que Allah le tenga misericordia- se diferenciaba con ellos y dijo: <>


Al-Hafid (الحافظ) Ibn Hajr Al-Asqalani (que Allah le tenga misericordia) añade diciendo: “Verdaderamente, por el favor de Allah, no es necesario que la forma de corregir como las buenas obras que un musulmán realizó durante su incredulidad sean iguales a la manera establecida para su aceptación”.
Ibn Hajr Al-Asqalani (que Allah le tenga misericordia) dice refiriéndose al hadiz arriba indicado: “De la narración se puede destacar que Allah ordena escribir (solo escribir) la buena obra como el reparo del incrédulo, suspendiendo su aceptación y dependiéndola de su islamización para que fuera recompensado por ellas, y si no, no se aceptan ni será recompensado por hacerlas. Esta opinión considero que es la más aceptada, y es la que afirmó el imam Annawawi, Ibrahim Al-Harbi, Ibn Betal y otros de los antiguos sabios -que Allah les tenga misericordia-, así como es la opinión de varios sabios de los cercanos como los imames Al-Qurtubi e Ibn Al-Munir y otros. Dijo Ibn Munir: “No veo ningún inconveniente en aceptar la opinión de aquellos sabios que dijeron que Allah -alabado y exaltado sea- añade a las buenas obras (Hasanat), los actos de aquél musulmán que hizo lo que pensaba que estaba bien de forma contraria a las reglas (a la hora de reparar un mal acto, o realizar una buena obra), tal y como es el favor de Allah que puede dar a quien quiere de Sus siervos sin que estos hayan obrado, como es el caso de los incapacitados (físicamente y/o económicamente) que Allah -alabado y exaltado sea- les escribe la recompensa de lo que no han hecho porque cuando podían lo hacían (los que realizaron buenas obras con los demás y dejaron de hacerlas por encontrarse incapacitados, Allah les seguirá recompensando por lo que hicieron a pesar de que no continuaran realizándolas por incapacidad). Si Allah -alabado y exaltado sea- se permite recompensar a sus siervos por obras que no han hecho, es indudable que Se permita aceptar y escribir los reparos (Al-Kaffarat -corrección de errores y de malas obras-) como las buenas obras que no completan las condiciones de las reglas establecidas, y la prueba de esto, es lo que está registrado en el Corán y en las Narraciones Verídicas (Al-Hadiz Assahih) sobre aquél de la gente del libro que luego cree en la última religión (el islam) y lo practica tiene doble recompensa de Allah -alabado y exaltado sea-, tal y como si muere en su primera creencia (que no sea el islam) ninguna de sus obras virtuosas le beneficiarán, sino que (sus obras virtuosas) se convertirán en polvo disperso (se perderán). El Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- fue preguntado por Aisha -que Allah se complazca con ella- sobre Ibn Jadaan, le dijo: “Oh mensajero de Allah! En la época de Al-Jahiliya, Ibn Jadaan mantenía los lazos de parentesco y exhortaba a alimentar a los pobres. ¿Le beneficiarán esos actos? Contestó -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: No le beneficia, él jamás dijo: “rabbi aghferli khatiati yaouma addin” (Mi Señor, perdóname mis faltas el día del juicio)”. Esto demuestra que si después de hacerse musulmán dice esta súplica (rabbi aghferli khatiati yaouma addin) le beneficiarán las buenas acciones que hizo en su incredulidad.

En el Hadiz de Ibn Jadaan consiste una clara evidencia de que el incrédulo si se hace musulmán le benefician las buenas obras que haya realizado durante su ignorancia (incredulidad), lo contrario de que si muere en incredulidad, entonces no le beneficia, sino que sus obras serán vanas. También se puede destacar de este Hadiz que los de la época de Al-Jahiliyah (época de ignorancia anterior a que Muhammad -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- fuese profeta) que murieron antes de que el Profeta reciba la revelación, esos no eran de los que no recibieron los mensajes de otros profetas, y por lo tanto no se salvarán del castigo, y es por eso que Ibn Jadaan merece el castigo, es por eso que las buenas obras de Ibn Jadaan han sido vanas.

Dice el sheykh Al-Albani -que Allah le tenga misericordia-:
Y esto es lo correcto en lo que no se permite opinar diferente, dado que es lo que se puede destacar en muchos hadices que se refieren a este tema. Y es por eso que en el libro Hashiyat Assanadi ‘Ala Annisai, dijo el autor -que Allah le tenga misericordia-: <>

El sheykh Al-Albani -que Allah le tenga misericordia- añade diciendo:

Y el mismo ejemplo de la aleya que utilizó el imam Assanadi -que Allah le tenga misericordia- lo afirman las aleyas que se refieren a que las buenas obras se perderán si la persona quien las hace muere asociando a Allah, como lo que dice Allah -alabado y exaltado sea- en el Corán: (A ti y a los que te precedieron se os ha revelado: Si asocias a Allah otros dioses, tus obras serán vanas y serás, sí, de los que pierdan) [39:65], todas las aleyas que se refieren a quien muere en estado de incredulidad y asociando a Allah afirman que sus buenas obras se perderán, y de estas pruebas, lo que dice Allah -alabado y exaltado sea-: (Las obras de aquéllos de vosotros que apostaten de su fe y mueran como infieles serán vanas en la vida de acá y en la otra. Ésos morarán en el Fuego eternamente) [2:217].

A consecuencia de esto, aparece una cuestión de Fiqh (jurisprudencia islámica), sobre aquél musulmán que hizo la peregrinación (Al-Haj), luego salió del islam, después se arrepintió y regresó al islam, en este caso, no se pierden sus obras, y no ha de repetir su peregrinación; esta fue la opinión del imam Ash-Shafe’i, y también fue una de las dos opiniones de Allaith ibn Sa’d -que Allah les tenga misericordia-, esta misma opinión es la de Ibn Hazm quien la defendió con buenas y solidas palabras, y veo necesidad de transmitirlas (dice Al-Albani). Dijo ibn Hazm -que Allah le tenga misericordia-: “El caso de quien hizo Al-Haj y la Umrah, después sale del islam, y luego es guiado por Allah y salvado del infierno volviendo al islam, no ha de repetirlos”.

Abu Hanifa, al-imam Malik y Abu Sulaiman -que Allah les tenga misericordia- dijeron: “Ha de repetir Al-Haj como la Umrah”. La prueba que utilizaron fue lo que Allah -alabado y exaltado sea- dijo: (Si asocias a Allah otros dioses, tus obras serán vanas y serás, sí, de los que pierdan) [39:65], y no sé de otra prueba con la que apoyan esta opinión, a pesar de que la anterior aleya no se considera una prueba que favorece lo que dijeron, dado que Allah -alabado y exaltado sea- NO dijo: (Si asocias a Allah otros dioses, tus obras que hiciste antes de asociar serán vanas), esto (que hiciste antes de asociar) no se puede añadir porque es mentir sobre Allah -alabado y exaltado sea-, sino que Allah se refiere que se pierden las obras de quien cae en incredulidad si muere en ella. Algunas obras jamás serían aceptadas si el hombre las hace en su incredulidad, y son todas aquellas obras relacionadas con las obligaciones establecidas en el islam, como por ejemplo, la Salat (la oración), la Zakat (impuesto que se paga a los necesitados), Assiyam (el ayuno), Al-haj (peregrinación), al-umrah (visita a la Meka), etc.…, toda obligación que un creyente musulmán debe realizar, solo se acepta en su islam, y aún que las haya realizado en su incredulidad, no se acepta aún que posteriormente se haga musulmán y muera en el islam, dado que se vincula la aceptación de esas obras con la condición de que quien las realiza ha de ser musulmán.

Dice Allah -alabado y exaltado sea-: (y serás, sí, de los que pierdan) [39:65], esta aleya demuestra que el apostata (Al-Murtad) si vuelve al islam, no perderá las obras que hizo antes de su apostasía (Riddah), sino que se le escriben y será recompensado por hacerlas, siempre que muera en el islam. No se diferencian dos de esta nación en que si un apostata vuelve al islam no será de los que pierden, y será de aquellos confortables que Allah -alabado y exaltado sea- estará complacido con ellos y les recompensará con el paraíso. Ciertamente quien será de los que pierden es aquél que muere en incredulidad, sea apostata o incrédulo de origen, y este no es el caso de quien vuelve al islam o se hace musulmán y muere en el islam.

Encontramos que Allah -alabado y exaltado sea- dice: (No dejaré que se pierda obra de ninguno de vosotros, lo mismo si es varón que si es hembra) [3:195], y Dijo -alabado y exaltado sea-: (Quien haya hecho el peso de un átomo de bien, lo verá) [99:7], y estas aleyas se refieren claramente a las obras que el hombre que se hace musulmán haya realizado de forma general, sea en su islam como en su incredulidad.

Se narró en Al-Bukhari, Muslim y otros, que ‘Uruah ibn Azzubair -que Allah le tenga misericordia- dijo que Hakim ibn Hezam -que Allah se complazca con él- le transmitió que dijo al Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: “Oh mensajero de Allah! Que ves referente a las obras que realizaba como adoración durante mi ignorancia como dar limosna, liberar un esclavo o esclava, mantener el vínculo de parentesco, etc.… ¿seremos recompensados por realizarlas? Contestó -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: Al hacerte musulmán, serás recompensado por el bien que hayas adelantado (durante la incredulidad).”

Dijo Ibn Hazm -que Allah le tenga misericordia-: “Es verídico que quien cae en apóstata y luego vuelve al islam, así como el incrédulo (que nunca estuvo en el islam) que se hace musulmán, ambos serán recompensado por el bien que hayan adelantado durante la incredulidad.

Cuando un apóstata hace la peregrinación durante su islam, entonces, ya ha cumplido con el deber que Allah -alabado y exaltado sea- le ha ordenado, si lo hace (antes de su apostasía) tal y como se le fue indicado, y vuelve a hacerse musulmán, entonces se considera aceptada su peregrinación adelantada antes de su apostasía. Mientras que el incrédulo que cree que la peregrinación a la Meka entra en su religión, como es el caso de los Sabeos, la realiza (la peregrinación), y luego se hace musulmán, esa peregrinación que realizó durante su incredulidad, no le exentara de realizar la peregrinación después de hacerse musulmán, dado que las personas en estado de incredulidad no practican las adoraciones (Al ‘ibadat: todo lo que implica rendir culto a Allah -alabado y exaltado sea- por medio de lo que nos prescribió como Assalat, Azzakat, Ramadan y Al-Hajj) tal y como Allah -alabado y exaltado sea- las prescribió que las hagamos según nos enseñó el profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- quien dijo: “Quien realice una obra, la cual no le hayamos ordenado, le será rechazada”, como es el caso de los Sabeos quienes realizaban la peregrinación tal y como Yourasaf o Hermas la indicaron, de ellos no se acepta la peregrinación.

Conclusión: Aún que haya realizado Al-Haj como cualquiera de las adoraciones según lo indicado en el islam pero durante el estado de incredulidad, no se le aceptará, dado que tienen como primer condición para ser aceptadas, que se sea musulmán. En cambio, las buenas acciones permanecen escritas para la persona quien las hace y será recompensada por ellas, después de hacer Ash-Shahadah (el testimonio de fe), y morir en el Islam.



Traducido de la página web del Sheykh Muhammad ibn Nasruddin Al-Albani http://www.alalbany.net/misc045.php.

http://www.salafishispanos.com/viewtopic.php?f=13&t=1588
http://www.islamentrehermanas.com

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¡Nunca es tarde para aceptar la verdad! (continuación)



El Sheykh Al-Albany (que Allah le tenga misericordia) añadió que Al-Hafid (الحافظ) Ibn Hajr Al-Asqalani (que Allah le tenga misericordia) en Al-Fath dijo:

“Queda demostrado en todas las narraciones un tema que en Al-Bukhari no se habló, y es, el escribir las hasanat (las buenas obras) adelantadas antes de someterse al Islam. El Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- se refiere cuando dijo (Allah escribe), a que Allah -alabado y exaltado sea- ordena que se escriba. Y en otra narración transmitida por el imam Addarqutni -que Allah le tenga misericordia- que Zaid ibn Malik narró que Anas ibn Malik -que Allah se complazca de él- dijo este trozo de hadiz de la siguiente forma: (…y Allah ordena a Sus ángeles diciéndoles: “Escribid!”). Según algunos sabios dijeron que en Al-Bukhari no se habló de este tema porque consideraba que se diferenciaba con las reglas. El imam Al-Maziri -que Allah le tenga misericordia- decía que el incrédulo no será recompensado por las buenas obras que hizo durante su incredulidad dado que quien se acerca a Allah tiene que cumplir con una condición y es el conocer a Aquél (Allah) a quien se quiere acercar a Él; el juez Eyadd -que Allah le tenga misericordia- seguía la misma opinión del imam Al-Maziri, mientras que el imam Annawawi -que Allah le tenga misericordia- se diferenciaba con ellos y dijo: <>


Al-Hafid (الحافظ) Ibn Hajr Al-Asqalani (que Allah le tenga misericordia) añade diciendo: “Verdaderamente, por el favor de Allah, no es necesario que la forma de corregir como las buenas obras que un musulmán realizó durante su incredulidad sean iguales a la manera establecida para su aceptación”.
Ibn Hajr Al-Asqalani (que Allah le tenga misericordia) dice refiriéndose al hadiz arriba indicado: “De la narración se puede destacar que Allah ordena escribir (solo escribir) la buena obra como el reparo del incrédulo, suspendiendo su aceptación y dependiéndola de su islamización para que fuera recompensado por ellas, y si no, no se aceptan ni será recompensado por hacerlas. Esta opinión considero que es la más aceptada, y es la que afirmó el imam Annawawi, Ibrahim Al-Harbi, Ibn Betal y otros de los antiguos sabios -que Allah les tenga misericordia-, así como es la opinión de varios sabios de los cercanos como los imames Al-Qurtubi e Ibn Al-Munir y otros. Dijo Ibn Munir: “No veo ningún inconveniente en aceptar la opinión de aquellos sabios que dijeron que Allah -alabado y exaltado sea- añade a las buenas obras (Hasanat), los actos de aquél musulmán que hizo lo que pensaba que estaba bien de forma contraria a las reglas (a la hora de reparar un mal acto, o realizar una buena obra), tal y como es el favor de Allah que puede dar a quien quiere de Sus siervos sin que estos hayan obrado, como es el caso de los incapacitados (físicamente y/o económicamente) que Allah -alabado y exaltado sea- les escribe la recompensa de lo que no han hecho porque cuando podían lo hacían (los que realizaron buenas obras con los demás y dejaron de hacerlas por encontrarse incapacitados, Allah les seguirá recompensando por lo que hicieron a pesar de que no continuaran realizándolas por incapacidad). Si Allah -alabado y exaltado sea- se permite recompensar a sus siervos por obras que no han hecho, es indudable que Se permita aceptar y escribir los reparos (Al-Kaffarat -corrección de errores y de malas obras-) como las buenas obras que no completan las condiciones de las reglas establecidas, y la prueba de esto, es lo que está registrado en el Corán y en las Narraciones Verídicas (Al-Hadiz Assahih) sobre aquél de la gente del libro que luego cree en la última religión (el islam) y lo practica tiene doble recompensa de Allah -alabado y exaltado sea-, tal y como si muere en su primera creencia (que no sea el islam) ninguna de sus obras virtuosas le beneficiarán, sino que (sus obras virtuosas) se convertirán en polvo disperso (se perderán). El Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- fue preguntado por Aisha -que Allah se complazca con ella- sobre Ibn Jadaan, le dijo: “Oh mensajero de Allah! En la época de Al-Jahiliya, Ibn Jadaan mantenía los lazos de parentesco y exhortaba a alimentar a los pobres. ¿Le beneficiarán esos actos? Contestó -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: No le beneficia, él jamás dijo: “rabbi aghferli khatiati yaouma addin” (Mi Señor, perdóname mis faltas el día del juicio)”. Esto demuestra que si después de hacerse musulmán dice esta súplica (rabbi aghferli khatiati yaouma addin) le beneficiarán las buenas acciones que hizo en su incredulidad.

En el Hadiz de Ibn Jadaan consiste una clara evidencia de que el incrédulo si se hace musulmán le benefician las buenas obras que haya realizado durante su ignorancia (incredulidad), lo contrario de que si muere en incredulidad, entonces no le beneficia, sino que sus obras serán vanas. También se puede destacar de este Hadiz que los de la época de Al-Jahiliyah (época de ignorancia anterior a que Muhammad -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- fuese profeta) que murieron antes de que el Profeta reciba la revelación, esos no eran de los que no recibieron los mensajes de otros profetas, y por lo tanto no se salvarán del castigo, y es por eso que Ibn Jadaan merece el castigo, es por eso que las buenas obras de Ibn Jadaan han sido vanas.

Dice el sheykh Al-Albani -que Allah le tenga misericordia-:
Y esto es lo correcto en lo que no se permite opinar diferente, dado que es lo que se puede destacar en muchos hadices que se refieren a este tema. Y es por eso que en el libro Hashiyat Assanadi ‘Ala Annisai, dijo el autor -que Allah le tenga misericordia-: <>

El sheykh Al-Albani -que Allah le tenga misericordia- añade diciendo:

Y el mismo ejemplo de la aleya que utilizó el imam Assanadi -que Allah le tenga misericordia- lo afirman las aleyas que se refieren a que las buenas obras se perderán si la persona quien las hace muere asociando a Allah, como lo que dice Allah -alabado y exaltado sea- en el Corán: (A ti y a los que te precedieron se os ha revelado: Si asocias a Allah otros dioses, tus obras serán vanas y serás, sí, de los que pierdan) [39:65], todas las aleyas que se refieren a quien muere en estado de incredulidad y asociando a Allah afirman que sus buenas obras se perderán, y de estas pruebas, lo que dice Allah -alabado y exaltado sea-: (Las obras de aquéllos de vosotros que apostaten de su fe y mueran como infieles serán vanas en la vida de acá y en la otra. Ésos morarán en el Fuego eternamente) [2:217].

A consecuencia de esto, aparece una cuestión de Fiqh (jurisprudencia islámica), sobre aquél musulmán que hizo la peregrinación (Al-Haj), luego salió del islam, después se arrepintió y regresó al islam, en este caso, no se pierden sus obras, y no ha de repetir su peregrinación; esta fue la opinión del imam Ash-Shafe’i, y también fue una de las dos opiniones de Allaith ibn Sa’d -que Allah les tenga misericordia-, esta misma opinión es la de Ibn Hazm quien la defendió con buenas y solidas palabras, y veo necesidad de transmitirlas (dice Al-Albani). Dijo ibn Hazm -que Allah le tenga misericordia-: “El caso de quien hizo Al-Haj y la Umrah, después sale del islam, y luego es guiado por Allah y salvado del infierno volviendo al islam, no ha de repetirlos”.

Abu Hanifa, al-imam Malik y Abu Sulaiman -que Allah les tenga misericordia- dijeron: “Ha de repetir Al-Haj como la Umrah”. La prueba que utilizaron fue lo que Allah -alabado y exaltado sea- dijo: (Si asocias a Allah otros dioses, tus obras serán vanas y serás, sí, de los que pierdan) [39:65], y no sé de otra prueba con la que apoyan esta opinión, a pesar de que la anterior aleya no se considera una prueba que favorece lo que dijeron, dado que Allah -alabado y exaltado sea- NO dijo: (Si asocias a Allah otros dioses, tus obras que hiciste antes de asociar serán vanas), esto (que hiciste antes de asociar) no se puede añadir porque es mentir sobre Allah -alabado y exaltado sea-, sino que Allah se refiere que se pierden las obras de quien cae en incredulidad si muere en ella. Algunas obras jamás serían aceptadas si el hombre las hace en su incredulidad, y son todas aquellas obras relacionadas con las obligaciones establecidas en el islam, como por ejemplo, la Salat (la oración), la Zakat (impuesto que se paga a los necesitados), Assiyam (el ayuno), Al-haj (peregrinación), al-umrah (visita a la Meka), etc.…, toda obligación que un creyente musulmán debe realizar, solo se acepta en su islam, y aún que las haya realizado en su incredulidad, no se acepta aún que posteriormente se haga musulmán y muera en el islam, dado que se vincula la aceptación de esas obras con la condición de que quien las realiza ha de ser musulmán.

Dice Allah -alabado y exaltado sea-: (y serás, sí, de los que pierdan) [39:65], esta aleya demuestra que el apostata (Al-Murtad) si vuelve al islam, no perderá las obras que hizo antes de su apostasía (Riddah), sino que se le escriben y será recompensado por hacerlas, siempre que muera en el islam. No se diferencian dos de esta nación en que si un apostata vuelve al islam no será de los que pierden, y será de aquellos confortables que Allah -alabado y exaltado sea- estará complacido con ellos y les recompensará con el paraíso. Ciertamente quien será de los que pierden es aquél que muere en incredulidad, sea apostata o incrédulo de origen, y este no es el caso de quien vuelve al islam o se hace musulmán y muere en el islam.

Encontramos que Allah -alabado y exaltado sea- dice: (No dejaré que se pierda obra de ninguno de vosotros, lo mismo si es varón que si es hembra) [3:195], y Dijo -alabado y exaltado sea-: (Quien haya hecho el peso de un átomo de bien, lo verá) [99:7], y estas aleyas se refieren claramente a las obras que el hombre que se hace musulmán haya realizado de forma general, sea en su islam como en su incredulidad.

Se narró en Al-Bukhari, Muslim y otros, que ‘Uruah ibn Azzubair -que Allah le tenga misericordia- dijo que Hakim ibn Hezam -que Allah se complazca con él- le transmitió que dijo al Profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: “Oh mensajero de Allah! Que ves referente a las obras que realizaba como adoración durante mi ignorancia como dar limosna, liberar un esclavo o esclava, mantener el vínculo de parentesco, etc.… ¿seremos recompensados por realizarlas? Contestó -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: Al hacerte musulmán, serás recompensado por el bien que hayas adelantado (durante la incredulidad).”

Dijo Ibn Hazm -que Allah le tenga misericordia-: “Es verídico que quien cae en apóstata y luego vuelve al islam, así como el incrédulo (que nunca estuvo en el islam) que se hace musulmán, ambos serán recompensado por el bien que hayan adelantado durante la incredulidad.

Cuando un apóstata hace la peregrinación durante su islam, entonces, ya ha cumplido con el deber que Allah -alabado y exaltado sea- le ha ordenado, si lo hace (antes de su apostasía) tal y como se le fue indicado, y vuelve a hacerse musulmán, entonces se considera aceptada su peregrinación adelantada antes de su apostasía. Mientras que el incrédulo que cree que la peregrinación a la Meka entra en su religión, como es el caso de los Sabeos, la realiza (la peregrinación), y luego se hace musulmán, esa peregrinación que realizó durante su incredulidad, no le exentara de realizar la peregrinación después de hacerse musulmán, dado que las personas en estado de incredulidad no practican las adoraciones (Al ‘ibadat: todo lo que implica rendir culto a Allah -alabado y exaltado sea- por medio de lo que nos prescribió como Assalat, Azzakat, Ramadan y Al-Hajj) tal y como Allah -alabado y exaltado sea- las prescribió que las hagamos según nos enseñó el profeta -que la paz y las bendiciones de Allah sean con él- quien dijo: “Quien realice una obra, la cual no le hayamos ordenado, le será rechazada”, como es el caso de los Sabeos quienes realizaban la peregrinación tal y como Yourasaf o Hermas la indicaron, de ellos no se acepta la peregrinación.

Conclusión: Aún que haya realizado Al-Haj como cualquiera de las adoraciones según lo indicado en el islam pero durante el estado de incredulidad, no se le aceptará, dado que tienen como primer condición para ser aceptadas, que se sea musulmán. En cambio, las buenas acciones permanecen escritas para la persona quien las hace y será recompensada por ellas, después de hacer Ash-Shahadah (el testimonio de fe), y morir en el Islam.



Traducido de la página web del Sheykh Muhammad ibn Nasruddin Al-Albani http://www.alalbany.net/misc045.php.

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